Repatriar a un bebé recién nacido tras nacer en el extranjero
Cuando un bebé nace en el extranjero, en algún momento surge la pregunta de cómo y cuándo es posible regresar a casa. Este proceso varía considerablemente según el parto haya transcurrido sin complicaciones o no. En este artículo se describe cómo suele ser la repatriación de un bebé recién nacido.
Primero: ¿es médicamente responsable viajar?
Antes de plantearse el regreso, el médico tratante o pediatra debe confirmar que el bebé está lo suficientemente estable para viajar.
En un nacimiento a término sin complicaciones, esto suele ser posible después de unos días. En caso de parto prematuro, ictericia que requiera seguimiento u otros aspectos médicos que deban tenerse en cuenta, puede ser necesario esperar más tiempo.
En esta evaluación también se tiene en cuenta el estado de salud de la madre después del parto, especialmente si se ha sometido a una cesárea u otra intervención.
¿Qué documentos se necesitan?
En la mayoría de los casos, un bebé recién nacido necesita al menos un certificado de nacimiento local y, a menudo, también un documento de viaje (de emergencia) o pasaporte, según las normas de nacionalidad del país de origen.
El procedimiento exacto y el tiempo de tramitación varían considerablemente según el país; se recomienda iniciarlo lo antes posible después del nacimiento a través de las autoridades locales y de la embajada o el consulado.
Sin estos documentos, el viaje puede sufrir retrasos, aunque el bebé esté médicamente preparado para viajar.
Opciones de transporte para un bebé recién nacido
En el caso de un bebé sano nacido a término, normalmente basta con un vuelo comercial regular, con el bebé en brazos o en un sistema de viaje adecuado, de acuerdo con la política de la compañía aérea.
Si existen aspectos médicos que deban tenerse en cuenta, como una ictericia que aún requiera seguimiento o un riesgo ligeramente elevado, puede ser conveniente contar con asistencia médica adicional a bordo.
En situaciones más graves, como cuando el bebé aún necesita oxígeno o monitorización, puede ser necesario recurrir a un transporte médico especializado; consulte también nuestro artículo sobre el transporte en incubadora.
Viajar con un bebé recién nacido: aspectos prácticos importantes
Además del aspecto médico, viajar con un bebé recién nacido también requiere preparación práctica: ropa adecuada, alimentación durante el trayecto y tiempo suficiente para hacer pausas en viajes largos.
En un vuelo largo, conviene consultar previamente con la compañía aérea qué servicios hay disponibles para un bebé recién nacido, como un moisés o espacio adicional.
También se debe tener en cuenta el estado físico de los propios padres, especialmente el de la madre después del parto, al planificar el viaje.
¿Cuándo contactar con Bryan Morgan Care?
Cuando no sea posible viajar sin más en un vuelo convencional, por ejemplo debido a aspectos médicos relacionados con el bebé, es conveniente contar con nosotros desde una fase temprana para que podamos ayudar a encontrar una solución segura y viable.
En ese caso, nos encargamos de la coordinación con los médicos tratantes, de la elección del tipo de transporte y de la planificación práctica.
También podemos asesorar en caso de dudas sobre lo que es médicamente responsable, basándonos en la información médica disponible.
Seguro y trámites administrativos
Al igual que ocurre con el propio parto, es importante informar a tiempo a la compañía aseguradora o de asistencia sobre el nacimiento y el regreso previsto.
Algunas pólizas cubren automáticamente al bebé desde el nacimiento, mientras que otras requieren una notificación o un registro por separado.
Guarde cuidadosamente todos los documentos médicos y administrativos; estos pueden seguir siendo necesarios después del regreso, por ejemplo, para el médico de familia o la atención posparto.