Repatriación tras un ictus en el extranjero
Esta página trata exclusivamente de la repatriación tras un ictus en el extranjero. La información sirve de apoyo para preparar un expediente de transporte individual y no sustituye la valoración del médico responsable del tratamiento.
La estabilidad neurológica es lo primero
Tras un ictus, el nivel de conciencia, la deglución, el habla, el control de la presión arterial y el riesgo de un nuevo empeoramiento son determinantes. Antes de elegir el transporte, es necesaria una valoración reciente por parte del equipo responsable del tratamiento.
Anote la hora del episodio, las pruebas realizadas, el tratamiento administrado y el estado neurológico actual. Ante una nueva pérdida de función, dolor de cabeza intenso, disminución del nivel de conciencia o problemas respiratorios, no se emprenderá el viaje, sino que se realizará una nueva valoración local.
Problemas de deglución y alimentación
La seguridad de la deglución influye en la alimentación, la ingesta de líquidos y la administración de medicación durante el trayecto. Utilice exclusivamente el plan indicado por logopedia o por el médico responsable; la familia o el acompañante no debe ofrecer bebidas normales si se han prescrito líquidos espesados o alimentación por sonda.
La alimentación necesaria, los materiales de administración y los cuidados bucodentales se planifican para toda la ruta. Se incluye una posible demora en el cálculo de las existencias necesarias.
Postura, transferencias y comunicación
La debilidad de un lado del cuerpo, la negligencia espacial o los problemas de equilibrio pueden requerir personal adicional y un posicionamiento específico. Cada transferencia se describe previamente, incluido el dispositivo de ayuda y el apoyo del lado afectado.
En caso de problemas del lenguaje o del habla, se acuerda cómo indicará el paciente sí, no, dolor o malestar. El medio de comunicación habitual acompaña al paciente durante el viaje.
Nivel de acompañamiento médico
En ocasiones, un paciente estable puede viajar con un acompañante especializado; quien necesite monitorización intensiva, oxígeno o intervenciones frecuentes requiere un nivel asistencial superior. La modalidad elegida debe poder hacer frente realmente a los posibles problemas durante el trayecto.
La ruta y la modalidad de transporte se vuelven a valorar cuando cambia el estado neurológico o el viaje se prolonga más de lo previsto.
Traspaso a atención especializada en ictus o rehabilitación
El receptor en Bélgica recibirá las pruebas de imagen, el resumen médico, la lista de medicación, las indicaciones sobre la deglución, el nivel de movilidad y las últimas observaciones. La cama de ingreso o el plan de atención domiciliaria del receptor se confirma antes de la salida.
El acompañante comunica a la llegada todos los cambios y la medicación administrada. De este modo, el seguimiento neurológico puede continuar sin interrupciones.